Descubre los beneficios que aporta el branding a tu marca y conoce las pautas para empezar a desarrollarlo.

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¿Conoces el poder del Branding a la hora de fidelizar y captar clientes?

En este post te explicamos cómo beneficia el Branding a tu empresa y qué pasos debes seguir para trabajarlo.

El branding no es sólo elegir el nombre de una marca o diseñar un logo. Hacer Branding consiste en diseñar, implementar y desarrollar toda la identidad de una marca más allá de lo visual.
Para su creación es preciso establecer los valores y filosofía de la marca (confianza, profesionalidad, etc) que sembrarán las bases a partir de las cuales iremos enfocando la comunicación multicanal con el consumidor y que será de guía a la hora de crear un vínculo emocional con el mismo.

Pensemos en Eason, una franquicia irlandesa, con numerosas librerías físicas por toda Irlanda y tienda online.

 

Frente a otras librerías, con imágenes corporativas más homogéneas entre ellas, Eason se diferencia de sus competidores con una imagen desenfadada, cercana, divertida, juvenil y colorida que nos acerca a la lectura.

Esta imagen desenfadada y cercana no sólo la reflejan en su imagen corporativa y todas sus campañas, donde el color y las formas redondeadas son los protagonistas, sino también en el tono al que se dirigen a sus consumidores. No sólo venden libros, nos venden entretenimiento, una idea implícita en toda la marca. Consiguen que, incluso a los más jóvenes, leer les parezca divertido y emocionante.

 

 

Venden a todos los públicos, pero se dirigen especialmente a niños y jóvenes, incluso en su página web vemos apartados específicos para los más pequeños y  sus tiendas están llenas de estímulos visuales.  Esta marca enfoca su comunicación a su público objetivo, con un tono amable, divertido, cercano, y sus valores van en concordancia, por lo que consigue una identidad muy única y reconocible.

Otras en cambio, con imágenes corporativas sobrias y clásicas también consiguen tener una identidad muy diferenciada y personal, como es el caso de Hatchards, una famosa librería londinense, la más antigua del Reino Unido abierta desde 1797.

 

Con tu empresa el branding podría trabajar igual.  El objetivo que debes perseguir es lograr un posicionamiento que atraiga a tu segmento de clientes de forma efectiva y que tu branding trasmita los beneficios que como empresa aportamos. Por ejemplo: calidad, trato cercano al cliente.

Esos valores deben estar presentes en la marca física (logo), en los colores, en el tono con el que nos dirigimos al consumidor (tanto en la atención al cliente, como en la publicidad que hacemos), en las campañas publicitarias, etc.

No sólo en nuestra cara visible, también nuestra filosofía de empresa y valores deben de formar parte de cada uno de nuestros empleados y de nuestro funcionamiento como empresa (lo que llamamos el desarrollo de marca interna de una empresa).

Los clientes más fieles lo son, no porque tu producto sea el mejor del mercado, que posiblemente también, sino por el valor añadido que ofreces como empresa:  por cómo le tratan los empleados, por entender qué necesita y  solucionar sus problemas haciéndole la vida más fácil, por ser honestos con ellos, etc.

 

¿Cómo comenzar a poner en práctica lo comentado anteriormente?

En Retrazos damos unas recomendaciones para empezar a trabajar en ello:

 

Investígate

Tú conoces tu marca, pero quizás nunca te hayas puesto en la mente del consumidor y no la conoces tal y como la conocen desde fuera. ¿Qué queremos decir con esto? Que debes investigar sobre tu marca, buscar opiniones en internet, preguntar por la satisfacción a tus clientes y a los que no lo son. Una vez analizada la imagen de marca que transmites, establece una lista de Puntos Fuertes y de Puntos Débiles. Ya sabes en qué debes mejorar y qué debes mantener como hasta ahora.

Investiga el mercado

Analiza las estrategias de tus competidores. ¿Qué valores ofrecen como empresa? ¿Qué no ofrecen? Si hay un vacío en el mercado podemos aprovechar por ofrecerlo nosotros y diferenciarnos de nuestros competidores.

Defínete y se transparente

El mayor error que las marcas cometen es tratar de ser demasiadas cosas para demasiadas personas. Debemos de encontrar el sector al que nos queremos dirigir. ¿Quiénes son o van a ser mis clientes y público objetivo,  cómo van a ser y actuar mis empleados, qué tono de comunicación vamos a elegir a la hora de dirigirnos a ellos?

Otro punto importante es que tu marca te represente. ¿Te sientes cómodo siendo esa marca? Es decir, ¿sientes que eres fiel a la misma, que los valores de empresa que transmites están dentro de tus principios? ¿Por qué y por qué no?

La mejor manera de comenzar a construir una marca efectiva es que sea creíble. Si usted vende algo que no eres, nadie le creerá.

Este punto debe ser trasladado también a sus empleados, ellos deben de creer en tu marca tanto o más que tus clientes. Deben de empaparse de esos valores y ser el vivo reflejo de ello.

SI tus propio equipo no cree en tu marca, ¿por qué debería de hacerlo el consumidor?

Para saber lo que nuestros empleados opinan de nuestra empresa podemos recurrir a sondeos anónimos, buzones de sugerencia, encuestas online anónimas, etc.

Pongamos el caso de que vendemos un “estilo de vida saludable”, nuestro producto son diferentes servicios de entrenamiento físico personal, servicios de nutrición, complementos alimenticios, etc.  Nuestra imagen debe cuadrar con lo que estamos contando, con ese “estilo de vida sana” que pretendemos que alcance nuestro público. Debemos ser un equipo saludable, preocupado por nuestro cliente, se nos debe ver felices, con cuerpos cuidados, sonrientes, activos, con buenos hábitos, etc. Y lo que es muy importante, si vendemos salud, debemos preocuparnos por la salud de nuestros clientes como si de la nuestra se tratase.

Promete algo que puedas cumplir

Nunca prometas nada que no puedas cumplir. Es preferible no ofrecer lo inalcanzable, pues garantizaremos  la huida de nuestros clientes más fieles. Debemos ser totalmente transparentes con ellos. El Corte Inglés no te ofrece la devolución íntegra de cualquier compra si después no la va a poder llevar a cabo. Eso marca la diferencia respecto a sus competidores.

Ofrecer nuestra palabra y garantía cuando podamos cumplirla hará que nos ganemos la confianza del cliente.

Cuida tu marca a diario

Estas recomendaciones no sólo hay que llevarlas a cabo cuando empiezas a trabajar el branding de tu marca, es importante tenerlas siempre presente y trabajarlo día a día. Debemos cuidar la imagen que transmitimos al público cada día, al igual que nos miramos al espejo cada mañana.

¿Cómo hacer esto?

Por ejemplo, puedes programar mensualmente reuniones con su equipo para ver si trabajan bajo la filosofía de empresa y en qué situaciones se desvían, no con el objetivo de reñir a sus empleados, sino para obtener información que os permita seguir mejorando el servicio o producto. Como dijo Andy Stalman, “Los trabajadores ya no son embajadores de marca. Son la marca”.

También puedes contratar los servicios de un Brand Manager, encargado de mantener y fortalecer el valor de marca, de impulsar las ventas mediante programas de comunicación, y de fortalecer constantemente la relación con el cliente.

No olvides la opinión de tu clientela, tenlos siempre presente para mejorarla e intentar satisfacerlos. Una buena herramienta para estar siempre en contacto con nuestros clientes y saber que opinan de nuestra marca, son las redes sociales.

¡ Trabájalo día a día, poco a poco y los resultados mejorarán notablemente !

 

Si quieres empezar ahora a mantener clientes y aumentar ventas, ¡ no dudes en consultarnos ! En Retrazos te asesoraremos sobre Branding, solicita información gratis aquí.

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