Hiperconexión o cómo echar a perder una relación comercial

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Son las siete y cuarto de la mañana y has pasado los últimos 15 minutos de sueño mirando los últimos whatsapp que te mandaron anoche mientras tú dormías y revisando los emails del correo de la oficina.

Coges el metro tras una ducha rápida y le echas una miradita al periódico. Y antes de llegar a tu parada miras los TTs en Twitter para sentirte del todo informado.

 

Antes te avergonzaba cruzar una mirada con alguien en el vagón, pero ahora no tienes la oportunidad de sentir vergüenza porque eso ya no te sucede. Al llegar a la oficina, lo primero que haces es comprobar el email, y tras servirte un café deprisa y corriendo, empiezas a contestar correos como un loco.

En una época en la que vivimos en conexión permanente, parece que estamos más desconectados que nunca y perdemos el sentido de la comunicación: la verbal y la no verbal.

Buceando por la red he encontrado esta última campaña de Kit Kat que, en línea con el claim de la marca (“Tómate un respiro”), propone una zona libre de WiFi, sin conexión, lo que sería hoy en día un oasis en pleno desierto. La agencia holandesa JWT AMSTERDAM creó unos bancos con inhibidores que impedían en un radio de 5 metros la llegada de correos, whatsapps o tweets.

Galería

¿Genial idea, verdad? También Movistar, con motivo de San Valentín, lanzó el pasado jueves la aplicación para móvil “I off you”. Una app gratuita para Android que permite regalara tiempo “sin móvil”. Aquí la promo.

Como ambas marcas, deberíamos tomarnos un respiro en nuestras conexiones y fomentar los aspectos positivos que nos da la comunicación personal, también aplicándolo en el campo de nuestros clientes.

¿No es mejor cerrar una reunión por teléfono que hacerlo por email? Los correos electrónicos nos llevan muchas veces a la confusión y al mal entendimiento, además de resultar muy impersonales.

Por el contrario, la comunicación verbal te da varias ventajas añadidas:

  • Ves a la persona: Ojo! Importante! ¿Cuántos emails has intercambiado con esa persona a la que ni siquiera has puesto cara?
  • Te permite ver y que te vean: los gestos, signos y todo eso que llaman comunicación no verbal complementa tu comunicación oral. ¡Eso no se ve en un mail!
  • Das más pie a la empatía: los emoticonos están bien, pero no son comparables a ver una sonrisa real.
  • El hecho de ver a alguien y hablar con él te facilita poder explicarte mejor y fomenta la retroactividad. Si hay algo que tu cliente no entiende, puedes corregirlo in situ, en diez minutos, y sin necesidad de cruzarse otros cinco mails para solucionar una duda.


[the_box width=”100%” type=”megaphone”] En definitiva, tómate tu tiempo. Desconecta virtualmente y visita a tus clientes. Escúchales, porque son los más preciado que tienes y ya tendrás tiempo de mandarles un email.[/the_box]

Para finalizar te dejo este vídeo, “Desconectar para conectar”, otra curiosa forma de la compañía de telefonía tailandesa Dtac para publicitarse. Puedes aplicarlo a cualquier campo de tu vida.

 

 

 

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