Qué es el slow marketing, cómo aplicarlo y por qué nos encanta

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Imagina una olla cocinando un caldo a fuego lento. Su aroma, su color, su sabor. Todas estas características difícilmente podremos encontrarlas en un caldo de “tretra brick”, por mucho que en su packaging ponga “el caldo casero de la abuela”. Los productos de calidad, el tiempo de dedicación y ese “chup-chup” acompasado crearán un producto auténtico, único, diferenciado y, sobre todo, memorable, que permanece en el recuerdo de quien lo prueba.

Con el slow marketing rescatamos ese “chup-chup” de los fogones y nos lo llevamos al mundo de la empresa. El slow marketing es la estrategia de marketing que se cocina a fuego lento, en la que nos olvidamos de las prisas por sumar visitas, leads y ventas de forma rápida y cardiaca, para cocinar relaciones a largo plazo con los clientes, basadas en las emociones, el cuidado por los detalles, el análisis y la mejora continua.

Cualquier empresa desea contar con el apoyo de clientes fidelizados y recurrentes que, además, recomienden sus servicios o productos a otros potenciales clientes. No estamos descubriendo nada. Sin embargo, rara vez se cuidan al detalle las relaciones a largo plazo con los clientes y solemos dejarnos llevar por la necesidad de resultados inmediatos, aunque sean volátiles.

Los clientes fidelizados no sólo valoran y aprecian los productos y servicios de una determinada empresa, su relación va un paso más allá: se sienten especiales, únicos y les gusta formar parte de una comunidad en torno a una marca o empresa. Estas relaciones a largo plazo y la fidelización de los clientes, además, nos liberan de tener que volver a empezar siempre desde cero para captar nuevos clientes. Es decir, podremos recoger los frutos sin necesidad de estar todo el tiempo sembrando y regando…

Eso sí, esta forma de hacer marketing más pausada no significa que “nos durmamos en los laureles”, más bien al contrario… Conseguir clientes fieles requiere de un trabajo más dedicado y reflexivo que nos exige una permanente atención.

 

 

¿Qué es el slow marketing? Las estrategias sin prisas y a fuego lento.

El estilo de vida que ha imperado e impera en la sociedad a lo largo de las últimas décadas se basa en la vida contra-reloj. Queremos obtener resultados inmediatos, hacer más cosas en el menor tiempo posible y optimizar al máximo las horas del día. Estas prisas además de no ser muy sanas que digamos, afectan también a las estrategias de marketing, especialmente en el mundo digital. Sin embargo, conseguir más leads, registros y ventas en el menor tiempo posible está demostrando resultados pobres a lo largo del tiempo, lo que hace que la tendencia del slow marketing esté cobrando fuerza desde hace varios años.

También vemos que muchos consumidores están echando el freno y se están creando nuevos patrones de consumo más sostenibles. Las nuevas generaciones, los millennials, pero especialmente los post-millennials y los integrantes de la llamada Generación Z, los más jóvenes, están comenzando a huir el consumismo a toda costa y se decantan por un consumo más sostenible y centrado en marcas relevantes y con propósito. Sin duda, esta tendencia comienza a ser aplicada por muchas grandes marcas.

 

El slow marketing es la estrategia de marketing que se cocina a fuego lento. Clic para tuitear

 

De esta forma, el slow marketing es la respuesta al bautizado como slow consumption (consumo lento), que hace referencia al nuevo patrón de consumo del que hablábamos que invita a consumir menos, de forma más racional, inteligente y sostenible. Esta nueva tendencia pone las reglas del juego patas arriba y hace que nos replanteemos constantemente la forma de llegar a los clientes. Las estrategias basadas en el slow marketing pueden ser la respuesta.

Es el momento de frenar el ritmo y pensar en estrategias de slow marketing que construyan relaciones a largo plazo con nuestros clientes y aporten “relevancia” y “propósito” a la marca. Adiós al fast food llevado al marketing. Te contamos cómo crear una estrategia de slow marketing a través de siete claves.

 

 

Cómo crear una estrategia de slow marketing. 7 claves para conseguirlo.

No vamos a darte trucos rápidos, ya que el slow marketing es una filosofía de marketing que lo impregna todo; las estrategias y las acciones a desarrollar toman un nuevo ritmo y requieren de una mayor profundidad y, sobre todo, de un alto nivel de personalización.

Adiós a las “ventas de una noche”. Construye relaciones duraderas que te permitan mantener los buenos resultados en ventas a lo largo del tiempo y ofrecer una respuesta efectiva a los nuevos patrones de consumo sostenible. Te damos 7 claves que podrán servirte para construir tu propia estrategia basada en las necesidades de tus clientes en los nuevos tiempos que corren. ¡Vamos allá!

 

 

Conoce a tus clientes en profundidad manteniendo una escucha activa y una comunicación bidireccional.

¿De qué sirve atraer un alto volumen de clientes si entran, compran y no vuelven? Para fidelizar a los clientes y conseguir que vuelvan a comprarnos y, además, nos recomienden a otros clientes potenciales, es importante que les conozcamos muy bien para planificar y llevar a cabo una estrategia adaptada a ellos y que de respuesta a sus necesidades.

Construir relaciones a largo plazo con los clientes nos obliga a poner el foco en ellos para descubrir qué necesitan y cómo podemos ofrecérselo. Para conocerles bien es recomendable comenzar por realizar un análisis de públicos objetivos (buyer-persona). Descubre qué son los buyer persona en el artículo Buyer persona: Qué es y porqué es importante para nuestra estrategia de captación.

También es importante mantener una escucha activa y una comunicación  bidireccional. Las redes sociales son excelentes canales para conocer mejor a nuestros clientes y comunicarnos con ellos. También pueden servirte para descubrir las nuevas tendencias de tu sector si te fijas en las acciones de la competencia. Por tanto, hay que escuchar al cliente, al sector y a la competencia… ¡Y no sólo eso! Escucha las noticias y abre bien los ojos para captar cualquier cambio que pueda afectar a tu empresa. Como decían Mulder y Scully: “La verdad está ahí fuera”…

 

Escucha las noticias y abre bien los ojos. Como decían Mulder y Scully: La verdad está ahí fuera Clic para tuitear

 

Presta atención a los detalles que antes pasabas por alto.

Piensa en la última vez que probaste un producto excelente o recibiste un servicio fuera de lo común. Muy probablemente no te será difícil distinguirlo entre el resto de experiencias de consumo, ya que lo mantienes en tu recuerdo por más tiempo. Como sabrás, esto no es sencillo de encontrar. Conseguir que los clientes pasen de pensar “este producto está muy bien” a “no he probado nada igual; me encanta” requiere de un esfuerzo mayor por parte de las marcas. Si aspiramos a la excelencia, prestar atención a los detalles es clave y para lograrlo, hace falta tiempo; no lo conseguiremos si vamos corriendo de aquí para allá.

Algunos ejemplos pueden ser: mejorar el packaging de producto al máximo consiguiendo que el cliente viva una experiencia de consumo diferenciada; permitir que se beneficie de ventajas pensadas para él a través de una clave VIP o algo similar; felicitarle en su cumpleaños de forma totalmente personalizada, etc. El límite para mejorar la experiencia de compra de tus clientes está en tu imaginación. Genera “felicidad de compra” y recuerda que una buena experiencia de compra se comparte de uno a uno, pero una mala experiencia multiplica su difusión por diez y puede hacernos un daño irreparable.

 

 

Construye relaciones emocionales con los clientes. El reinado de las marcas relevantes y con propósito.

Aunque no nos gusta que nos vendan, nos encanta comprar. Pero, sobre todo, a aquellas marcas que nos hacen sentir diferentes y “especiales”, las que tienen un propósito. Por este motivo, las marcas deben tratar de conseguir que la experiencia de compra sea especial, diferente y lo más personalizada posible. La idea es crear una especie de comunidad que se sienta parte de algo común.

Una de las claves para crear relaciones emocionales duraderas con los clientes es, además de “hacerles sentirse especiales”, actuar siempre con la máxima transparencia y veracidad. Las nuevas tecnologías han favorecido las relaciones de transparencia entre marcas y consumidores que buscamos veracidad y compromiso en las marcas.

Otra clave a tener en cuenta es, como decíamos, que existe una tendencia en consumir menos concentrando el consumo en productos relevantes. Estos nuevos patrones de consumo obligan a las marcas a mejorar aún más para ser las elegidas por los consumidores que al comprar menos y al buscar productos relevantes se convierten en clientes más fieles de sus marcas y productos de referencia. El “consumo relevante” se está abriendo paso. Los clientes se decantan cada vez más por marcas reales, con propósito y sin artificios en respuesta a la saturación de las últimas décadas de ventas más agresivas.

 

Los consumidores buscamos veracidad y compromiso en las marcas Clic para tuitear

 

 

El trabajo no se acaba con la venta.

Otra tendencia en el consumo actual la encontramos en el paso del “brand centricity” al “customer centricity”. El cliente debe ser el centro de todo por lo que además de cuidar la experiencia global de compra, la relación debe seguir después de la compra (eso sí, siempre y cuando el cliente nos autorice expresamente).

La cuestión es mostrar interés tras la compra y preguntar por el grado de satisfacción sobre el producto o servicio recibido. Puedes hacerlo a través de auto-responders o mediante llamadas periódicas, por ejemplo, siempre y cuando no seamos intrusivos. El soporte posterior es fundamental y estos contactos tras la compra pueden permitirnos recabar información muy valiosa en cuanto a correcciones y sugerencias de mejora que nos ayudarán a impulsar nuestro negocio.

El grado de satisfacción con la experiencia de compra no es sencillo de medir, por este motivo, realizar un seguimiento posterior de la satisfacción permitiendo al cliente expresarse libremente puede ayudarnos a mejorar.

 

Mantén la atención ante los cambios y las nuevas tendencias. Los nuevos patrones de consumo sostenible.

Planificar sobre el papel las estrategias a desarrollar y las acciones asociadas a cada una de ellas es importante para tener una hoja de ruta clara hacia los objetivos que queremos alcanzar. Pero, tan importante como la planificación es el análisis de las acciones que realizamos para extraer aprendizajes constantes. La medición nos permitirá realizar correcciones en nuestra planificación. Es importante que seamos flexibles y estemos abiertos a realizar adaptaciones “sobre la marcha”. Estar atentos hacia los cambios y las nuevas tendencias del mercado en vital para tener éxito con nuestro negocio.

 

Realiza acciones con los clientes que ya tienes.

Si ya contamos con clientes satisfechos, cuidemos nuestra relación con ellos. Puede ser recomendable centrar los esfuerzos en enriquecer estas relaciones que, por el contrario, dedicar más y más recursos a buscar nuevos clientes y afianzar la relación con ellos durante todo su “viaje de venta” o customer journey, lo que implicará una estrategia omnicanal y, por tanto, mucho más tiempo y recursos. ¿Quieres saber más sobre customer journey y estrategias omnicanal? Visita este artículo del blog de Retrazos.

Se trata de fidelizar a los clientes recurrentes a través de beneficios especiales. Mediante este proceso de fidelización los clientes recurrentes ya fidelizados pueden convertirse en prescriptores y ser el mejor de los altavoces para promocionar las bondades de nuestro producto/ servicio.

 

Los patrones de consumo están cambiando hacia compras más meditadas y sostenibles Clic para tuitear

 

Y vuelta a empezar… Alimenta “tu círculo de confianza”.

Las estrategias de slow marketing se caracterizan por ser iterativas, es decir, que se repiten de forma continua para repercutir así en un aprendizaje y una mejora constante. Podríamos decir que el proceso es como un círculo, siempre en movimiento, sin una línea final determinada. Una vez llegamos al final, volvemos al inicio para comenzar de nuevo.

Esto no significa que las estrategias que tomemos y las acciones definidas en ellas no puedan sofisticarse. De hecho, de eso se trata, de ir mejorando en cada uno de los círculos o vueltas que demos. De esta forma, se planifica, analiza, modifica e implementa de forma constante para marcar metas cada vez más ambiciosas.

 

Si quieres crear una estrategia de marketing que te ayude a dar respuesta a los nuevos patrones de consumo sostenible, no dudes en consultar con el equipo de Retrazos Agencia Creativa. Te ayudamos a crear marcas relevantes y con propósito que transmitan emoción y sumen clientes satisfechos.

 

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