¿Qué es y cómo funciona el retargeting?

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¿Alguna vez te ha perseguido algún anuncio durante tu navegación por Internet? ¿Estás buscando irte de viaje y tras una búsqueda en Google todos los banners te recuerdan que aún no has sacado el billete de avión? Estamos hablando de Retargeting.

El retargeting –también llamado remarketing- consiste en la implantación de una cookie en el navegador del usuario que ha visitado nuestra web para que en navegaciones futuras a otras páginas vea de nuevo la publicidad de nuestro producto –o similares, a nuestra elección- en el que se interesó. Es decir, la forma de ‘perseguir’ en navegaciones futuras a un usuario que ha estado a punto de comprar en nuestra página para tratar que cierre la compra.

Esta fórmula publicitaria está orientada a las tiendas virtuales, habida cuenta que el 97% de los visitantes de éstas no compran nada a la primera, ya que de media visitarán cinco veces la citada tienda antes de cerrar la adquisición.

El proceso del Retargeting

El usuario ingresa en una tienda virtual y una cookie archiva su registro de los productos en los que ha pinchado.

El internauta abandona nuestra página y continúa navegando y cuando llega a alguna web afiliada al sistema de retargeting, es reconocido por la cookie y el producto por el que se interesó –o productos similares- aparece en el espacio de esa página destinado a la publicidad.

Si el usuario pincha en el banner publicitario será redirigido automáticamente a nuestra web.

Cabe destacar que el retargeting no se refiere sólo a compras frustradas, si no que puede utilizarse también cuando un usuario ha adquirido un producto en nuestra página y en navegaciones futuras queremos ofrecerle algo relacionado con su compra anterior, aprovechándonos del conocimiento que tenemos de su gusto o adquisición.

Ventajas del retargeting frente sobre una campaña normal

El retargeting, que podemos condicionar con variables en cuanto al perfil del cliente al que queremos que ‘salte’ nuestra publicidad, tiene varios beneficios con respecto a una campaña publicitaria clásica.

En primer lugar, se dirige a un tipo de usuario específico: aquél que ya ha entrado en nuestra web con la intención de comprar. No quiere decir que compre ahora, pero sí que tiene una necesidad: ha buscado nuestro producto o servicio porque está interesado en él. Ahí radica el interés o la ventaja del retargeting: si no cierra la compra en ese momento, la aparición publicitaria del producto en otras webs que visite le recordará la necesidad que tiene de él y de comprarlo.

Además, nos permite fidelizar: si, por el contrario, un cliente ya ha realizado una compra en nuestra tienda online (una tablet, por ejemplo) podemos volver a llamar su atención con anuncios de complementos para esa nueva tablet como carcasas, fundas, teclados, etc.

El retargeting es, además, una herramienta que nos permite situarnos en la mente del consumidor no experto en marketing digital como una empresa grande y que invierte mucho en publicidad.

Además, sirve como un complemento perfecto para una campaña SEM, puesto que el coste del retargeting aprovecha mucho más el coste de captación por click.

Resultados

Los resultados del retargeting son bastante sorprendentes y su efectividad es practicamente indiscutible. Con una campaña de banners, sólo uno de cada 100 posibles compradores hará click en nuestro anuncio, mientras que en el caso del retargeting en el número de clicks aumenta hasta cinco. Aparentemente puede parecer que el resultado se multiplica por cinco, pero eso no sería del todo cierto, ya que el usuario en muchos de los casos ya había generado el coste de la primera visita. En cualquier caso es una herramienta muy rentable y un complemento imprescindible en campañas de captación de nuevos clientes.

Pero como en toda inversión, también se corren pequeños riesgos.  Es fundamental a la hora de planificar una campaña determinar la duración y el número de impresiones que esta tenga por día, ya que podemos dar la sensación de ser excesivamente “pesados”.

Además, tendremos que contar con otro aspecto: no todo el mundo acepta las políticas de privacidad y el uso de las cookies.

No obstante y dicho esto, las empresas que ofrecen este tipo de servicios cobran en base al número de clicks, por lo que el retargeting se convierte en una alternativa ideal para las tiendas online, que además pueden controlar el gasto la campaña en función del número de clicks.

Google Adwords o Facebook Exchange son dos populares herramientas de este método, que también puede ser contratado a terceros, expertos en gestión de campañas.

Amazon, recordándonos productos que ‘abandonamos’ o recomendándonos otros similares a los ya comprados, es un ejemplo de compañía que utiliza de manera eficaz el retargeting.

 

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