Usabilidad, la gran olvidada del ecommerce

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¿Tienes un ecommerce? ¿Notas que la gente entra en tu web pero no compra? ¿Se te acumulan los carritos llenos esperando a sus dueños?

Si tu respuesta es afirmativa, quizá deberías revisar la usabilidad de tu web, un aspecto a menudo olvidado, pero vital, sobre todo en el comercio electrónico como ya te hemos comentado en nuestro blog hablándote de las 4 razones por las que la gente compra en tu web.

Usabilidad Ecommerce
Usabilidad Ecommerce

Comencemos por definir la usabilidad web, pues mucho se ha hablado de esta palabra, pero qué es. Básicamente, como todo actualmente en internet, la usabilidad web hace referencia directa al usuario y sería la facilidad con la que, quienes visitan nuestro sitio web interactúan con él.

En este sentido, tiene en cuenta puntos como el diseño de la web, su tiempo de carga o la navegación por la misma, atendiendo a tres principios: eficacia (el usuario logra lo que quiere), eficiencia (lo hace rápidamente) y satisfacción (del usuario al navegar por la web).

Imagina que entras en una tienda a buscar un artículo concreto y después de dar vueltas y vueltas por diferentes pasillos no lo encuentras y no hay nada o nadie que te diga dónde hacerlo.

Consecuencia, abandonas con un importante cabreo el lugar y ya sabes donde no tienes que volver. Pues eso es lo que pasa hoy en día en muchas tiendas electrónicas: el usuario entra con una expectativa o por una necesidad y se va sin satisfacerla. Así que tienes un cliente perdido y enfadado que puede incluso realizar algún comentario negativo sobre la experiencia de compra en tu web. Para evitar esta situación, te damos algunos consejos que te podrán venir muy bien:

Velocidad de carga: los usuarios del mundo 2.0 son bastante impacientes y no pueden esperar a que se carguen todos los scripts e imágenes de tu web y tampoco está la cosa para ir gastando datos móviles alegremente. Por lo general el tiempo de carga óptimo es inferior a 3 segundos.

Así que si tu web tarda más, olvídate de conversiones. Para medir el tiempo de carga de una web contamos con herramientas como Pingdom.  Otra gran ayuda es la página para desarrolladores de Google  que nos indicará los aspectos que tenemos que corregir en la web.

También es muy recomendable utilizar sistemas como CDN (Content Delivery Network), en español Red de Entrega de Contenido. Estos sistemas aceleran el servicio de elementos estáticos de la página (archivos que nunca cambian), como scripts, hojas de estilo e imágenes.

Diseño claro: al igual que en una tienda se agradece la clasificación de productos, en una web también. Establece categorías claras según lo buscaría  el usuario, atendiendo a las palabras claves de tus productos y servicios (este aspecto te dará puntos para tu posicionamiento orgánico). Ofrece una web con un diseño cuidado pero no abuses de la animación que llega a cansar la vista.

– Navegación intuitiva y simple: algunas cadenas comerciales utilizan trucos como obligar a sus visitantes a tener que atravesar toda la tienda para cumplir su objetivo, pero en una web esto no gusta. Procura que tu navegación sea intuitiva y establece claramente los menús para que los usuarios no tengan que dar rodeos y puedan llegar a lo que buscan con los menos clics posibles. No te olvides de meter un buscador que ayude también a ello.

Facilita la labor de los buscadores: hablando de SEO, haz que tu tienda electrónica aparezca en los resultados de búsqueda. Los motores de búsqueda buscan el texto real y le dan bastante importancia al porcentaje de texto sobre el código HTML incluido en las páginas.

Conviene ser muy cuidadoso en la especificación de los nombres y descripciones de los productos para que éstos puedan ser encontrados más fácilmente por nuestros clientes cuando utilizan los buscadores.

También es muy importante facilitar a los buscadores la labor de indexación de las páginas que componen nuestra web, para lo cual se utilizan los archivos sitemap.xml. En el caso de tiendas virtuales, estas páginas cambian frecuentemente porque añadimos, modificamos y eliminamos productos, descripciones, categorías, etiquetas, etc. Así que conviene utilizar un sistema de generación automática de este archivo.

Adaptada para todos los dispositivos: cuantas más personas puedan acceder a nuestra web y visualizarla correctamente, más clientes potenciales tendremos, así que debemos prepararla para que sea interpretada correctamente por todos los navegadores, ordenadores y dispositivos.

La mayoría de navegadores del mercado son compatibles con HTML5 que es la última versión de este lenguaje con el que se construyen las páginas web, pero aún hay navegadores que no “interpretan” correctamente las nuevas características aportadas por este lenguaje. Aún hay muchos usuarios que siguen utilizando versiones antiguas de Internet Explorer, por ejemplo, debido a que en sus equipos tienen instalado Windows XP que se ha quedado sin soporte por parte de Microsoft y por tanto, no pueden actualizar sus navegadores. Es un porcentaje muy pequeño, pero no conviene pensar que todo el mundo tiene el último modelo de móvil o el último sistema operativo en su PC. Para conseguir que navegadores antiguos sean compatibles con HTML5 se utilizan librerías Javascript como Modernizer, Selectivizr o el proyecto de Google  HTML5Shiv.

Con el incremento del uso de dispositivos móviles para acceder a la web, también será necesario que nuestra web se adapte a los diferentes tamaños de pantalla de estos dispositivos y se adapte a los gestos que utilizan los usuarios en ellos, ya que no son controlados con el ratón. Para solucionar ésto se utiliza el denominado diseño web adaptativo o “responsive” que consigue cambiar el aspecto y colocación de los diferentes componentes de la web según el tamaño de la pantalla del dispositivo con el que se esté accediendo a ella. Así garantizamos que su visualización será correcta y el usuario podrá interactuar con ella sin problemas aumentando su grado de satisfacción.

Pruebas, pruebas y más pruebas. Consigue personas que prueben la web, que intenten buscar productos, comprarlos, etc. y mide su grado de satisfacción realizándoles encuestas. Analiza sus impresiones y corrige los posibles errores o dificultades encontradas. No hay nadie como un usuario para medir la usabilidad de una web…

-La actualidad manda: actualiza regularmente el contenido de tu web para que no pierda credibilidad y posiciones.

Analiza los resultados: no te olvides de analizar tus informes web para ver cómo y si se realiza la tan deseada conversión y corregir los aspectos que puedan impedirla.

Si sigues estos consejos, ten seguro que aumentarás tu tasa de conversión, así como la satisfacción y comodidad de tu usuario. Esto hará que mejores la imagen y prestigio de tu negocio online y que seas la primera alternativa en la agenda de anteriores clientes.

Pero no te olvides de ponerte en la piel del usuario y no perderle de vista hasta que el proceso de compra esté completo. Cuenta con un buen servicio de logística y de atención al cliente. Dejarás un buen sabor de boca y tendrás muchas posibilidades de que el usuario repita su compra.

¿Conocías estas pautas de usabilidad web?

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